Fallas que atendemos
- El portón no abre, no cierra o queda detenido a mitad de recorrido.
- El motor perdió fuerza, calienta, hace ruido o trabaja de manera irregular.
- La placa electrónica presenta cortes, daños o respuesta intermitente.
- Los controles remotos, receptores o fotocélulas no responden.
- Los límites de carrera, el riel o la cremallera necesitan ajuste.
- El portón golpea, se traba o se mueve más lento de lo habitual.